La Federación Internacional de Automovilismo dio a conocer imágenes del nuevo concepto previsto para los autos de la clase mayor del Campeonato del Mundo de Rally a partir de 2027.
Aprobados por el ente rector de este deporte en 2022, los Rally1 sufrirán modificaciones más adelante, tendientes a reducir costos e incrementar su accesibilidad a diferentes equipos.
La idea se basa en estructuras tubulares que podrán aplicarse a un determinado rango de vehículos, según la interpretación de cada constructor.
Con este planteo, a los fabricantes no se les requiere utilizar modelos derivados de la producción actual en serie, sino más bien un volumen referencial de ejemplares cuyos paneles de carrocería se montan en un mismo chasis, con un paquete aerodinámico simplificado.

También se amplía la definición de quiénes pueden competir en la división superior. Tanto las fábricas oficiales como los preparadores privadores serán de la partida enrolados en una misma categoría, denominada Constructores.
El motor seguirá siendo un 1.6-litros turbo de combustión interna, alimentado por el mismo combustible sintético y sustentable provisto en este momento. Su potencia seguirá acercándose a los 290 caballos de fuerza con tracción integral y caja de cinco velocidades, doble parrilla de suspensión y conjuntos de dirección y frenos derivados de los actuales Rally2. Su largo total oscilará entre los 4.100 y 4.300 mm y su ancho máximo será de 1.875 mm.
La merma en los precios de armado han sido un tema central en este reglamento. Un auto listo para corroer rondaría los €345.000, es decir menos del 50% que un Rally1 como los del presente.